Según el banco de inversión norteamericano Goldman Sachs, España entrará en recesión en el 2012. Es decir, que el año que viene será peor que este, si se cumplen las previsiones de la entidad. También estima que caerán en recesión Italia, Francia y Alemania, pero estos dos últimos lo harían de forma leve, saliendo de ella rápidamente.
Así, prevee que el PIB español caerá un 0.2% el cuarto trimestre del 2011 y otro tanto el primer trimestre del 2012, y continuaría con una caída del 0.1% hasta final de año.
El hecho de que en su informe la entidad critique duramente la clase política europea (sin entrar en exceso en la norteamericana) hace que tengamos que tomarnos este informe con recelo, a pesar de que no le falte razón. Los gobernantes son los principales culpables de haber llegado a esta situación, primero por no poner un control o límite a las actividades de las entidades financieras en época de bonanza, segundo por no haber sabido reaccionar a tiempo ante la crisis que se nos venía encima, y cuando lo hicieron, fue de manera errática y mostrando poca confianza ante la ciudadanía, que se encuentra sumido en un estado de miedo y pesimismo permanente. De hecho, las previsiones que se manejan en Europa rodan el crecimiento 0, o ligeramente positivo. Realmente a veces cuesta saber a quién creer, y esta incertidumbre perjudica no sólo a los mercados financieros, sino al ciudadano de a pie, que no sabe a qué atenerse.
No hay comentarios:
Publicar un comentario