En los últimos días corre el rumor de la más que posible reinstauración del impuesto sobre el patrimonio. El propio señor Pérez Rubalcaba, candidato por parte del PSOE a la presidencia en las elecciones del próximo año, apuntaba que le había solicitado al gobierno la reimplantación del controvertido impuesto. Evidentemente, sus palabras vendrán respaldadas por parte del Ejecutivo. No nos engañemos, dada la situación económica en la que estamos inmersos, ésta y otras medidas, como futuros nuevos recortes y ajustes, revisiones al alza de determinadas tasas al consumo, y otras posibles, como podría ser el reimplante del impuesto de sucesiones, se antojan como necesarias para reducir al máximo el déficiti público del Estado y escapar así del hundimiento que ha afectado a otros países, como Portugal, Irlanda y, sobretodo, Grecia.
Bien, ¿qué es el impuesto sobre el patrimonio? Se trata de un tributo directo sobre el valor de todos los bienes y derechos con contenido económico de las personas físicas. El hecho de que se sitúe un mínimo por debajo del cual se está exento de presentarlo, trata de garantizar que únicamente afecte a las rentas más elevadas, es decir, a las personas con más riqueza. Antes de su eliminación, el mínimo de presentación eran 108182,18 euros, y los tipos impositivos que se aplicaban oscilaban entre el 0.20% y el 2.50%.
En la práctica, este impuesto tiene poca incidencia recaudatoria, dado que la gran mayoría de la población estará exenta de su presentación. De dónde se sitúe el mínimo de presentación dependerá que la recaudación sea mayor o menor.
Se está insinuando que los recursos que se obtengan de este tributo irán destinados a partidas como educación o sanidad. No deja de ser un intento de justificación, una campaña de imagen para suavizar su implantación, que posiblemente se haga oficial el próximo viernes día 16 de octubre. La realidad es que todo ingreso extra que reciban las arcas del Estado servirá para aliviar las tensiones de tesorería presupuestarias, tranquilizar los mercados financieros internacionales y supondrá a su vez un empujoncito en la huida hacia adelante en las que nos encontramos.
Estaremos atentos a las novedades que acontezcan en los próximos días.
Al final lo comentado se hizo realidad, como todos los rumores apuntaban. El mínimo de riqueza para estar obligado a la presentación del impuesto de patrimonio se situará sobre los 700.000 euros, por lo que la inmensa mayoría de la población no se verá afectada por la medida.
ResponderEliminar