Hoy en día muchos empresarios creen que internet es el futuro. Pues bien, se equivocan, ya que sin duda es el presente. Saber posicionarse en la red, crear perfiles atractivos en las redes sociales, aparecer en puestos privilegiados en los buscadores, tener una página web potente, son actividades que se han de tener muy presentes a la hora de gestionar nuestra actividad.
El negocio tradicional español ha considerado habitualmente que el boca-oreja, el aparecer en los listines telefónicos, el hacer ofertas a clientes próximos, son vías suficientes para darse a conocer en el mercado. Nada más lejos de la realidad; nos encontramos en un contexto económico en el que la competencia por hacerse con nichos de mercado similares es salvaje, por lo que hemos de encontrar nuevos caminos para llegar al cliente potencial de manera rápida, simple, y que permita un intercambio de información con el cliente.
Hay muchas maneras de situarse en la red. Lo más habitual es la creación de una página web corporativa. Para que sea funcional, el diseño de la página ha de permitir al usuario encontrar toda la información de los servicios que ofrecemos de manera sencilla y ágil, ya que no se ha de presuponer de antemano grandes conocimientos de navegación entre los visitantes a la web. Ha de estar pensada, por tanto, para usuarios de cualquier nivel de conocimiento informático. Además, ha de permitir al visitante localizar fácilmente los datos de contacto de la empresa, ya sea para visitarnos físicamente, ya sea para solicitarnos más información a través de correo electrónico o teléfono. Sobretodo se trata de transmitir de manera clara a qué nos dedicamos y dónde pueden encontrarnos para contratarnos. Las páginas sobresaturadas de información pueden causar rechazo entre los lectores.
Una vez tenemos la web corporativa, hemos de tratar que esté lo mejor situada posible en los llamados buscadores de la web. Existen buscadores genéricos, como puede ser Google, y también buscadores especializados en ámbitos profesionales o sectores especializados. Hay varias maneras de tener una buena localización, como pueden ser suscripciones, uso de palabras clave o, simple y llanamente, pagar por aparecer en lugares preferentes. A día de hoy esta tarea estratégica se considera básica en los departamentos de márketing de las empresas.
En cuanto a las redes sociales, cada vez es más frecuente intentar aparecer en ellas debido al alto número de usuarios de las mismas. Antes de hacer una gran o pequeña inversión en ello, hemos de analizar el perfil medio de usuarios que se conectan a cada red social, y pensar si éste se adapta a nuestro público objetivo y puede estar interesado en el producto que ofrecemos. Es importante que nuestro nombre aparezca el mayor número de veces posible, pero si el público que lo lee no está interesado, puede pasar inadvertido y convertirse en un derroche de dinero o energía.
Hemos de pensar que cada día se conectan a internet millones de personas, lo que nos abre las puertas a un público potencial inmenso. Cada vez más aparecen empresas y profesionales especializados en hacer complejas y efectivas campañas para dar a conocer a sus clientes en la red. No hace falta que se recurra necesariamente a ellos para posicionarse, pese a ser lo más recomendable. Lo principal es que no dejemos escapar las oportunidades y las posibilidades que nos plantean las nuevas tecnologías.
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