lunes, 12 de diciembre de 2011

Y después del puente...¿qué?

Después de una semana un tanto extraña con festividades por medio, es hora de sacar pequeñas conclusiones.
Cabe remarcar que las tiendas permanecieron abiertas todos los días, festivos incluidos. Se trata de aprovechar que se aproximan las fiestas navideñas para acercarse al cliente, incluso si éste se deja, venderle algo. La campaña navideña es tradicionalmente la que genera el mayor volumen de ventas de todo el año, superior a las campañas de rebajas. ¿Se ha vendido mucho durante el puente de diciembre? sí, pero no tanto como se esperaba. Se tenía la confianza de que este año el puente de diciembre iba a ser muy positivo en cuanto a ventas se refiere, pese a la situación económica. Al final se impuso la lógica, y tanto pesimismo, incertezas laborales y tormentas económicas han hecho que el volumen de ventas haya sido bastante inferior a las previsiones.
Este pasado puente es también tradicionalmente una fecha marcada con mayúsculas por las estaciones de ski. ¿Se ha esquiado mucho durante el puente de diciembre? no, sin más que añadir. La falta de nieve de este año, que contrasta con las grandes nevadas del año pasado, y la coyuntura económica, han hecho que sólo se haya ocupado un tercio de la capacidad hotelera en las estaciones de ski. Mal comienzo de la temporada de ski pues.
A todo esto cabe añadir el show político que nos brindaron los países de la Unión Europea, con reuniones multibanda, discusiones y acuerdos (que alguno hubo). En este sentido, sorprende (o no) el desmarque que ha hecho el Reino Unido de sus vecinos comunitarios, lo que otorga a los acuerdos que se tomaron una inconsistencia que nos lleva más o menos donde estábamos antes de las reuniones de la pasada semana. Sin avances siginificativos. Los británicos, fieles a la confianza que tienen en su moneda y a su natural tendencia a hacer las cosas a su manera, prefieren alejarse de la convulsión que afectan a la Unión Europea, a pesar de que esta decisión les puede afectar muy negativamente en el medio plazo. Ya se sabe, en una economía global se debe remar en la misma dirección que el resto. Si no lo haces, se corre el riesgo de quedarte aislado en tus decisiones. El ejemplo paradigmático es el de Alemania, que siendo la economía más fuerte de Europa, tira del carro de la Unión ayudando a sus vecinos más pobres (porque no tiene otro remedio).
Pues eso, después del puente... más de lo mismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario