domingo, 22 de abril de 2012

Los bussiness angels y otras alternativas a los bancos

Cuando se es emprendedor, uno de los principales quebraderos de cabeza, sino el principal, es encontrar fuentes de financiación para llevar a cabo el proyecto. No nos engañemos, con tener una buena idea no siempre basta.
Es básico no depender exclusivamente de la financiacón externa, es decir, tener unos recursos propios con los que empezar a caminar. No siempre nos encontramos con esta situación idílica, ya sea por la ncesidad de hacer una inversión inicial muy importante, ya sea porque simplemente no disponemos de recursos propios. Llegados a este punto es cuando nos dirigimos humildemente a nuestra entidad bancaria a exponer con toda la ilusión del mundo nuestro proyecto, que por supuesto lo expondremos como totalmente rentable. La respuesta que obtendremos será por norma general la misma: el departamento de riesgo de la entidad estudiará la inversión. Traducción: a no ser que presentemos un proyecto totalmente maduro y con riesgo cercano a cero, no obtendremos la financiación deseada.
No nos rindamos de buenas a primeras. En este momento de crisis galopante nos toca tirar de imaginación... y de perseverancia. Existen otras muchas figuras a las que dirigirnos para obtener recursos.
Por un lado, si las necesidades de capital no son demasiado elevadas, los círculos cercanos, como familia y amigos, son a menudo una gran fuente de financiación. Ellos más que nadie confiarán en tu capacidad de trabajo y en el proyecto que quieres desarrollar. Las condiciones en las que prestarán el capital serán flexibles y beneficiosas para el proyecto. El inconveniente: a no ser que tengas un círculo cercano de gran poder adquisitivo, los recursos que te pueden prestar nunca serán grandes cantidades.
Por otro lado, si nuestras necesidades de capital son elevadas, podemos recurrir a las entidades de capital riesgo, o ángeles inversores (bussiness angels, como gusta de decir en círculos elevados). Son empresas y particulares cuya finalidad es arriesgar sumas de capital en proyectos que puedan considerar interesantes, y que a medio plazo les puedan reportar réditos importantes. Hoy en día estas figuras se están erigiendo en claves para entender el futuro económico empresarial español. De gran tradición anglosajona, poco a poco se están volviendo más habituales en nuestro país. Por supuesto, para poder acceder a ellos, hay que ser capaces de presentarles un proyecto atractivo, innovador, y lo más importante, con una rentabilidad futura bien definida.
Existen otros agentes de financiación en el mercado. Por un lado, los préstamos ICO, ya comentados en entradas anteriores, siguen vigentes. Son préstamos provenientes de capital público con un tipo de interés reducido. Inconveniente: se ha de pasar por el escollo del departamento de riesgo de los bancos de nuevo. También podemos entrar en la carrera frenética por tratar de conseguir una de las escasísimas subvenciones o ayudas del Estado; en este caso sólo cabe decir que si la viabilidad de nuestro proyecto depende de las ayudas públicas, mejor que nos dediquemos a otra actividad más saludable.
El emprendedor es un ser valiente, y sobre todo, imaginativo!

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